Cuando se enumeraban los soldados del Regimiento , en Coro Coro, una noche de mayo, un conscripto recibió un golpe de su instructor a cargo cerca a la mandíbula, lo que le dejó secuelas que sanarán en dos años.
Cuando se enumeraban los soldados del Regimiento , en Coro Coro, una noche de mayo, un conscripto recibió un golpe de su instructor a cargo cerca a la mandíbula, lo que le dejó secuelas que sanarán en dos años.