La situación del relleno sanitario de Sak’a Churu genera preocupación entre la población paceña debido a su capacidad para almacenar residuos, la estabilidad de las instalaciones y el manejo de líquidos contaminantes. Según informes técnicos de la Alcaldía de La Paz, el relleno tendría capacidad para operar hasta octubre de este año; sin embargo, se adoptaron medidas para prolongar ese plazo. A esto se suma la conclusión del contrato con la empresa Colina, el pasado 31 de agosto. Actualmente, la Alcaldía paceña asumió la operación y fiscalización de las instalaciones y trabaja en la búsqueda de alternativas para el tratamiento de residuos.



