El dirigente del transporte pesado, Domingo Ramos, cuestionó el funcionamiento del B-Sisa y denunció presuntas fallas en los mecanismos de control de los surtidores, además de la carga de diésel a vehículos provenientes del exterior. Ramos sostuvo que, pese a la implementación del sistema por la Agencia Nacional de Hidrocarburos para regular y fiscalizar la comercialización de combustibles, persisten irregularidades. Según él, algunos surtidores descargaban solo una parte del combustible registrado, mientras el resto era destinado al contrabando.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



