Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) identificó al menos 60 cuentas falsas que habrían sido utilizadas para alterar parámetros y cupos de combustible en Santa Cruz. Además, se detectó un desfase en la distribución, con carburantes programados que físicamente no estaban habilitados para ser enviados a las estaciones de servicio. La estatal anunció que transparentará la información sobre los despachos para facilitar el control social.



