El analista de hidrocarburos Álvaro Ríos señaló que el problema de fondo en Bolivia es el subsidio a la gasolina y al diésel. Afirmó que este mecanismo fomenta el mercado negro de carburantes y sostuvo que no beneficia necesariamente a los sectores más vulnerables. Ríos planteó la necesidad de aprobar una nueva Ley de Hidrocarburos y reformar la estructura estatal del sector, dejando atrás, según su criterio, el modelo implementado durante los gobiernos del Movimiento al Socialismo.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



