El presidente ruso, Vladímir Putin, se pronunció luego de que Alemania responsabilice a Moscú sobre un ataque híbrido con drones en el aeropuerto de Leipzig y afirmó que el país europeo busca «manipular pruebas».
Durante la noche del 4 de agosto, en el aeropuerto de Leipzig/Halle encontraron un dron con un explosivo en su interior; sin embargo, debido a un fallo en el detonador el artefacto no llegó a explotar. El segundo dron si colisionó poco después con un avión de transporte de DHL, pero o aterrizó en Leipzing por el cierre del aeropuerto.
El tercer dron fue hallado el 14 de agosto en un campo de Kabelsketal, en el land de Sajonia-Anhalt, que se encuentra cerca el aeropuerto de Leipzing. Descubrieron que contenía al menos 50 gramos de posible hexógeno de uso militar.

Es así que los investigadores determinaron que el aeropuerto— de uso como tránsito para la entrega de ayuda militar a Ucrania— empezó a ser blanco de una presunta operación, lo que alarmó a las autoridades del país.
Mientras las investigaciones se mantienen en curso, el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, compareció ante los medios y señaló al presunto responsable: “Las investigaciones policiales, los métodos operativos y la información de inteligencia demuestran la responsabilidad rusa en el intento de atentado en el aeropuerto de Leipzig”.
Del mismo modo, el ministro de Exteriores, Johann Wadephul, afirmó que el hecho forma parte de la campaña de ataques híbridos, aparentemente organizados por Vladímir Putín. “Rusia tiene a Alemania como objetivo, al igual que al conjunto de Europa”.
Al mismo tiempo, Berlín emitió sanciones contra Moscú: cierre del consulado ruso en Bonn; la clausura de la Casa Rusa; mayor control en las fronteras; propondrán crear un listado de ciudadanos rusos para añadirlos en la lista de sanciones europeas; y el incremento de la presión sobre la´flota fantasma´ en el mar Báltico.
Ante este escenario, el mandatario ruso, Vladímir Putin, aseguró que las sanciones impuestas por Berlín tras el incidente es «otro error y uno grave». «En mi opinión, va claramente en contra de los intereses del pueblo alemán», aseveró.



