Mirko Sokol dejó el cargo de comandante general de la Policía Boliviana y fue reemplazado por Adrián Álvarez, en medio de la investigación por los denominados “audios”.
El cambio en el Alto Mando se produce mientras persisten cuestionamientos sobre el cumplimiento de la orden de aprehensión contra Evo Morales y otros desafíos para la institución, como la lucha contra el narcotráfico, la seguridad ciudadana y denuncias internas por presuntos cobros irregulares.
Fuente: Sala de redacción En Conexión



