Bolivia comienza a prepararse ante la posible llegada de un fuerte fenómeno de El Niño en 2027. Naciones Unidas, a través del PNUD, advierte que su mayor intensidad podría registrarse durante los primeros meses del próximo año, con posibles efectos como sequías e inundaciones que afectarían a la agricultura, el acceso al agua y la seguridad alimentaria.



